¿Cómo definimos Gobierno abierto?

He publicado un post que pretende trazar una diferencia entre las medidas de transparencia y las de lucha contra la corrupción. Para mí, la transparencia ayuda a la probidad pública, pero es inerme ante la corrupción, a la que hay que combatir con medidas coercitivas.

A raíz de esto, he propuesto esta definición de Gobierno abierto:

El Gobierno abierto se define como un compuesto de tres elementos -transparencia, participación y colaboración- que instaura una manera de gobernar más dialogante, con mayor equilibrio entre el poder de los gobiernos y de los gobernados, al tiempo que otorga a la ciudadanía un papel corresponsable. Los fines pretendidos son la mejora en la toma de decisiones y la implicación de los ciudadanos en la gestión de lo público, a través de un aumento del conocimiento y de la puesta en marcha de innovación pública.

¿Qué os parece esta definición? ¿Tenéis alguna propuesta de mejora? 

37 comentarios

  • pedroprieto hace 874 días

    Hola Alberto,

    muy relevante tu pregunta, la verdad.

    Debo confesarte que yo soy muy crítico precisamente con esa trinidad "obamiana" del "Gobierno Abierto", que lo entiende como compuesto de la mezcla de transparencia + participación + colaboración.

    Lo cierto es que todavía estoy esperando a que alguien me exprese, de manera unívoca y convincente, cuáles son las diferencias y las articulaciones existentes entre los dos últimos componentes: "colaboración" y "participación". En cada artículo que leo éstas aparecen expresadas de manera diferente, usándose a veces uno y a veces el otro término para referirse a lo mismo. Lo cual me hace pensar que son términos poco apropiados para una definición que tenga utilidad analítica. Y es que ¿no es participar colaborar ya?

    Es por ello que me parecen más apropiadas la propuesta conceptual avanzada en la Open Government Partnership declaration, que en OpenGovStandards han concretado incluso más, y que considera que para el Open Government son esenciales los mecanismos y procesos que promuevan la 1. Transparencia, 2. Participación y 3. Accountability.

    Con estos tres conceptos... sí que creo que se logra algo consistente, sin solapamientos. Son realmente para mí las tres patas que sostienen el "taburete del Gobierno Abierto": si retiras cualquiera de ellas, las otros dos no pueden sostenerse solas y el taburete se cae en la ineficacia.

     

    Al respecto de este tema, os corto un fragmento introductorio del artículo "Caracterizando la participación ciudadana en el marco del Gobierno Abierto" que va a ser incluido en el próximo número de la revista del CLAD:

    Fue Barack Obama quien, de hecho, popularizó estos tres principios a comienzos de 2009 cuando, en su primer día como presidente, emitió su “Memorando sobre transparencia y gobierno abierto” que declaraba: “Mi administración se compromete a crear un nivel inaudito de apertura en el Gobierno. Vamos a trabajar juntos para reafirmar la confianza pública y establecer un sistema de transparencia, participación pública y colaboración. […] El gobierno debería ser transparente. […] El gobierno debería ser participativo. […] El gobierno debería ser colaborativo. […]” (Obama, 2009).

    Obama situó así el GA en el centro de su agenda ejecutiva y, predicando con el ejemplo, contagió este afán aperturista a gobiernos y organizaciones de todo el mundo que actualmente desarrollan una miríada de iniciativas relacionadas con el GA. Especial relevancia tiene la Alianza por el Gobierno Abierto que, impulsada por ocho países en septiembre de 2011, integra a día de hoy a 62 países. Todos ellos se han comprometido con la profundización de la apertura gubernamental y han establecido su propio plan de acción que detalla sus compromi-sos concretos (CLD, 2012). Quince de los integrantes de la Alianza son, por cierto, países la-tinoamericanos, lo que indica las altas expectativas que en la región se depositan sobre las es-trategias y políticas de gobierno, sobre todo en lo que se relaciona a los ejes de transparencia, acceso y reutilización de la información pública y participación ciudadana (Hofmann …[et al], 2013; Ramírez Alujas, 2013). Sin embargo, el memorando de Obama acarreó también consecuencias negativas, pues contribuyó a extender una visión superficial e imprecisa del GA, como algo constituido por tres pilares consecutivos –transparencia, participación y colaboración- cuya complejidad y trascendencia son crecientes (Obama, 2009; Noveck, 2011; Yu y Robinson, 2012). La primera limitación de esta visión es que presenta como diferentes dos conceptos que, en realidad, es casi imposible concebir por separado: la participación es colaboración y la colaboración es participación. Cualquier intento por trazar un límite definido entre ambos resulta arbitrario y artificioso. Tanto es así que gran parte de los expertos y promotores del GA son incapaces de explicar claramente sus diferencias, o la razón por la que la participación debería anteceder a la colaboración. Es notable también la falta de acuerdo existente sobre qué constituye cada nivel; por ejemplo: ¿el uso de redes sociales fortalece la di-mensión participativa o la colaborativa de una estrategia de GA? La respuesta depende enteramente de cuál sea el manual que se consulte.

    La mayoría de los estudios e investigaciones sobre GA desarrollados hasta ahora han asumido, en mayor o menor grado, dicha terna conceptual (Lathrop y Ruma, 2010; Concha y Naser, 2012; Hofmann …[et al], 2013; XIP, 2013). Lo mismo puede afirmarse respecto a mo-delos de benchmarking (Lörinz …[et al], 2011; Coronel, 2012), modelos de implementación (Krabina …[et al], 2012) y las propias iniciativas y estrategias de GA (Márquez Fernández …[et al], 2013). Lo normal hasta ahora es que sólo se provean recomendaciones detalladas en relación a la apertura de datos –que muchas veces se equipara con el nivel de transparencia– quedando los escalones superiores en una ambigua indefinición. De ahí se deriva el segundo problema de esta visión: al concebir el GA como algo que se inicia con la transparencia y va madurando gradualmente hacia los estadios de participación y colaboración, los gobiernos pueden presentarse como adalides del GA incluso cuando apenas promueven iniciativas de apertura de datos, que no suponen un cambio sustancial en su forma de actuar o de interactuar con la ciudadanía (Freeman, 2012). Así, gran parte de las acciones desarrolladas hasta ahora se han focalizado en el escalón de la transparencia, promo-viendo la publicación de informaciones y bases de datos gubernamentales en formatos abiertos y procesables por computador, con la esperanza implícita de que se construyan aplicaciones que hagan un uso socialmente beneficioso de estos datos.

    Sin embargo, la transparencia y la apertura de datos no aportan valor en sí mismos (Swartz, 2010) sino que tienen un carácter eminentemente instrumental: proporcionan los cimientos sobre los que establecer tanto la ‘rendición de cuentas y asunción de responsabilidades’ (accountability, en inglés) como la colaboración con todo tipo de actores sociales. Si la transparencia no es acompañada por acciones de participación y de accountability, su utilidad es muy limitada (Peixoto, 2013). Tal vez por ello la iniciativa Open Government Standards (2012) y un número creciente de académicos y profesionales prefieren considerar el GA como constituido por una terna distinta de ejes interrelacionados: participación, accountability y transparencia.

    La indefinición existente  en torno a los conceptos básicos del GA ha sido una de las razones que ha dificultado el desarrollo de iniciativas que vayan más allá de la transparencia. Se hace pues necesario que acrecentemos nuestra comprensión sobre las dimensiones que constituyen el GA y las relaciones que mantienen entre sí, antes de que podamos impulsar decididamente su desarrollo. La “participación ciudadana” es un ámbito investigativo que distintas disciplinas académicas vienen abordando profusamente desde hace décadas, pero cuya relevancia no ha sido debidamente reconocida hasta ahora desde el área del GA. 

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Pedro, muchas gracias por participar. ¿O es colaborar? ;-)

    Estoy en buena parte de acuerdo contigo: la trinidad obamiana no está muy bien construida, desde un punto de vista analítico. A cambio, ha servido para poner en marcha políticas reales de apertura.

    Por mi parte, tengo un problema con la palabra "participación", que se ha vuelto tan polisémica que es inútil. 

    A efectos de una definición, me parece bien cambiar los 3 de Obama por los 3 del OGP. Para mí, la chicha de la definición viene después.

    Me interesa que la definición vaya unida a prácticas posibles -diálogo, equilibrio de poder, corresponsabilidad- y, sobre todo, aclarar cuáles son los fines que, en mi opinión, deben ir ligados a la mejora en la toma de decisiones (mejores decisiones y más legítimas) y a la activación/valoración de la iniciativa ciudadana. En último término, la apertura debe servir para aumentar el conocimiento compartido y así producir innovación útil.

  • Mila Gascó hace 874 días

    Hola Pedro y Alberto,

    He estado trabajando todo el pasado año en una guía de gobienro abierto para Colombia que, finalmente, verá la luz en 2014. Uno de los problemas que me he enconttrado es, como vosotros estáis indicando, la operacionalización del término de gobierno abierto. Esto es grave porque si no lo operacionalizamos, simplemente, no podemos medirlo. Ello me ha obligado a repasar la literatura sobre esas tres dimensiones por casi 30 años. Y, al final,he llegado a la siguiente conclusión (reproduzco un pequeño párrafo de mi última ponencia en el CLAD): "La participación es el tercer principio del gobierno abierto. Las fronteras entre la colaboración y la participación no siempre están claras. De hecho, colaborar y participar no dejan de terner que ver con la implicación de terceros actores en los procesos gubernamentales y de la administración pública. Nosotros proponemos una diferenciación en función de los ámbitos en los que se produce dicha involucración. De este modo, tal y como ya hemos expuesto, para nosotros, la colaboración tiene que ver con la interoperabilidad, la co-producción y la innovación social y, por tanto, con el diseño, provisión y evaluación de servicios públicos que generan valor público. Por su parte, la participación está relacionada con la implicación en los procesos políticos y, como consecuencia, con actuaciones de consulta y deliberación con los ciudadanos y de participación en la toma de decisiones y en la elaboración de políticas públicas (Gascó, 2013)".

    Puede ser mejor o peor, pero me ha servido para centrar el término. Expuse en noviembre esta definición en Uruguay, en el marco del CLAD y en la Universidad de la República y sí que resultó ser bastante operativa a pesar de que también tuvimos dificultades a la hora de cocnretar la co-producción y, sobre todo, la innovación social.

    Un abrazo a lo dos!

    Mila

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Mila, yo veo tu definición bastante operativa. En cambio, veo difícil que produzca un consenso. Yo mismo, en el modelo LUDO, hice mi propia aproximación, en la que ligaba la colaboración a la [ejecución de políticas/provisión de servicios] mientras que reservaba la participación para la deliberación de la agenda y el diseño/cocreación de políticas y servicios. Tú propones, si he entendido bien, ligar la participación a las políticas, y la colaboración a los servicios. Lo malo es que no hay una forma de decidir cuál de los modelos es el correcto: es una mera cuestión de etiquetado.

    Ahora bien, creo que estamos de acuerdo cuando descendemos a elementos de más detalle. Por eso, yo propondría no tocar mucho los grandes principios (los de Obama o los de la OGP) y apretar más un peldaño más abajo. Independientemente de en qué caja la coloquemos, ¿cómo entendemos la cocreación? ¿La deliberación? ¿El control social? Incluso no me importaría si hacemos desaparecer la palabra "participación" para poner en primer plano estos otros términos más operativos.

  • pedroprieto hace 874 días

    Hola a todos, 

    Mila, Alberto, lo que comentáis me confirma mi sospecha de que participación y colaboración se refieren a un mismo "concepto esencial" (eso que Mila caracteriza como "implicación de terceros actores en los procesos gubernamentales y de la administración pública"). Lo más que cabe es proponer "diferenciaciones" semi-arbitrarias que nos permitan operacionalizar su uso y ponernos de acuerdo. Así, Mila propone usar Colaboración para la diseño, provisión y evaluación de servicios públicos y Participación para la toma de decisiones y elaboración de políticas públicas, mientras que el modelo LUDO de Alberto aplica Colaboración a la "ejecución de políticas y servicios" y Participación al diseño y co-creación de dichas políticas y servicios.

    Lo que me pregunto es: ¿hace falta realmente diferenciar? ¿No podríamos hablar simplemente de "Participación Colaborativa", o "Colaboración" a secas? Porque lo que yo observo en las propuestas que habéis hecho es que vienen a calmar una especie de "prejuicio" que tenemos, a saber: que si bien "colaboración" es algo que aplicamos sin problemas a ciertos ámbitos reducidos, como la co-creación o ejecución de servicios públicos... nos suena demasiado temerario cuando la aplicamos a la "toma de decisiones políticas", las importantes de verdad. Algo dentro nuestro nos dice que eso es el dominio del "gobierno", donde lo más que cabe es esperar "participación", pero no una "colaboración" que parece que otorga demasiada influencia a los 'terceros actores' que mencionaba Mila.

    Pero, ¿de verdad no puede pensarse que los "gobernantes" colaboren con terceros actores para la toma de sus decisiones, incluso las más trascendentes? ¿Por qué no hacerlo?

    En resumen: si le perdemos el miedo a la noción de colaboración, y asumimos que ésta se puede dar con distintas intensidades, dependiendo del ámbito y momento en que se aplique... creo que resolveríamos un poco este "nudo gordiano" que no nos está dejando avanzar. Y así podríamos ir a la "chicha", de la que hablaba Alberto: a los fines y efectos del gobierno abierto.

    Alberto, mi contribución para la definición sería cambiar el "otorga a la ciudadanía" por un "reconoce a la ciudadanía". Y para el resto de la definición... pues habrá que seguir pensando. 

    ¡¡Un abrazo!! /pedro

    PD: Por cierto, recuerdo a quienes aún no pudieran echarle un vistazo que todavía estáis a tiempo para aportar vuestro "granito" a nuestra campaña de crowd-funding en Goteo. http://goteo.org/project . El co-funding del Ayto. de Villalbilla doblará vuestras aportaciones. :-)

    CitYsens pretende, precisamente, hacer avanzar la práctica del gobierno abierto... mucho más allá de donde ahora mismo llegan nuestras teorías y definiciones.

  • Rodrigo Sandoval Almazan hace 874 días

    Muy interesante el debate en verdad. Mi aportación es muy simple. Yo veo a la transparencia como la operacionalización del gobierno abierto.

    Un gobierno puede "abrirse" ni tampoco "abrir" los datos sino comienza a realizar prácticas transparentes, y aquí es donde muchos gobiernos se han estancado. Han confudido la transparencia de la información con la apertura de los datos, cuando la transparencia debe ser la estrategia general, la política eje. el punto de partida central y la apertura de los datos es apenas uno de los tantos pasos que hay que dar para lograr la transparencia y luego, por ende, la apertura del gobierno.

    Seguimos comentando

  • Oscar Cortes hace 874 días

    El gobierno abierto tiene mucho de reequilibrio de poderes, de alteración de las reglas de juego vigentes que consisten en un ciudadano empequeñecido frente a una política y burocracia hegemónicas en la resolución de los asuntos públicos. IMplica reconectar a la sociedad a lo público, situar al ciudadano en el centro de la acción. Por ello, por su amenza al statu-quo de poder en el que cómodamente están asentadas las élites políticas y administrativas es tan mal digerido, incluso ninguneado.
    En este sentido, implica control social, rendición de cuentas y asunción de responsabilidades. Implica escuchar y tener en cuenta a la ciudadanía en las decisiones. IMpllica ceder espacio y comprometer a actores privados y la sociedad civil en la construcción de las soluciones. Para ello es necesaria transparencia, promover la participación y mecanismos de colaboración. Son instrumentos para lograr el objetivo de una mayor intervención de la sociedad en el gobierno de los asuntos públicos.

    Mi último artículo puede ilustrar al respecto: http://blogs.elpais.com/idearium/2014/01/open-government-aquellas-peque%C3%B1as-cosas.html

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Pedro, me parece sensato lo que dices. A saber:

    • entender participación y colaboración como grados de intensidad de un mismo fenómeno (según MIla "implicación de terceros actores en los procesos gubernamentales y de la administración pública"), un poco como en la escala de Arnstein;
    • incluso la transparencia podría ser vista como un escalón previo, ya que la apertura de información puede ser vista también como una devolución de poder >pero de momento, es mejor no liarse tanto;
    • "reconoce a la ciudadanía" me gusta, como forma de reconocer que el poder no se da, sino que se devuelve.

    Rodrigo, estoy de acuerdo. Todo comienza con la transparencia y nada comienza hasta que se hace algo. La acción, las prácticas transparentes, son las quye empiezan a cambiar realidades.

    Óscar, si te he entendido bien, tu punto de vista es prácticamente coincidente con el que propongo, con el mismo énfasis en un reequilibrio de poderes.

    Me encanta este debate...

  • Cesar Nicandro Cruz hace 874 días

    Hola a todos

    Hay una definción de nuestro amigo Alvaro Ramírez Alujas bastante extendida en su uso (de hecho en la AGA México la rescatan)

    "El Gobierno Abierto surge como un nuevo paradigma y modelo de relación entre los gobernantes, las administraciones y la sociedad: transparente, multidireccional, colaborativo y orientado a la participación de los ciudadanos tanto en el seguimiento como en la toma de decisiones públicas, a partir de cuya plataforma o espacio de acción es posible catalizar, articular y crear valor público desde y más allá de las fronteras de la burocracias estatales. "

    Luego, bajo una visión más orientada hacia el tipo de gobernanza que propone el concepto, Alvaro Ramírez-Alujas y yo avanzamos mas recientemente en una definición (que por supuesto no está ni cerrada ni nada). 

    "un modo de interacción sociopolítica, que (basado mayormente en el empoderamiento ciudadano, la transparencia, la democracia participativa, el potencial uso de avances tecnológicos y en la conformación de gobiernos como plataformas) se aplica a políticas públicas y la modernización administrativa en clave colaborativa, poniendo en el centro al ciudadano, ofreciendo así una alternativa a otros modos de interacción."

    Es decir, se identifica el gobierno abierto como una forma particular de gobernanza. 

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Muy sugerente, César. Quizá hasta demasiado, si es que tenemos la inquietud de hacerlo operativo, como quieren algunos participantes en el debate.

    Me da la impresión de que la primera de las dos definiciones puede ser traducida a la que propongo con un alto porcentaje de intersección. En general, veo que todos vamos coincidiendo en alto grado. A partir de este acuerdo, supongo que una buena definición será aquella que:

    • pueda ser llevada al plano operativo de manera bastante directa;
    • contenga suficiente dinamismo como para ser adoptada y producir cambios.

    Y, finalmente, quizá no necesitemos una definición y es mejor manejar varias, dentro de un mismo zeitgeist. No lo sé. 

  • Mila Gascó hace 874 días

    Hola Pedro, hola Alberto, hola a todos,

    Interesantísimo debate. Tienes razón, Alberto, cuando dices que mi definición no tiene por qué producir consenso y también tienes razón, Pedro, que en el fondo colaborar y participar vienen a ser lo mismo: implicar, involucrar, comprometer... a los "terceros actores" (es decir, todos aquellos que no son gobierno, no sé cómo expresarlo!). Pero yo soy más simple Pedro!!! :-) Diferencio entre colaboración y participación no porque me "dé temor" utilizar la palabra participación en otros ámbitos sino porque está ampliamente aceptado, correcta o incorrectamente, que el gobierno abierto hace énfasis en tres aspectos o dimensiones: trasparencia, participación y colaboración. Gobiernos, el OGP, la academia,... partimos de una definición de gobierno abierto en la que siempre salen esas tres palabras. Entonces, yo, lo que he querido ha sido especificar para dar cabida a todo lo que, desde mi perspectiva, y a partir de lo que muchos otros ya habéis aportado al campo, considero que debe ser un gobierno abierto. Nada más, ni nada menos ;-)

    Es por ello, César, que la definición de Álvaro, que como dice Alberto es muy sugerente, no me acaba de convencer. Y vuelvo a insistir en la necesidad de operacionalizar el término, de aterrizarlo, para poder realmente medirlo, no sólo en término de lo que se hace o no, de los outputs (lo que es muy interesante), sino, más importante, de lo que provoca o no (de los impactos, de los outcomes).

    Saludos,

    Mila

  • pedroprieto hace 874 días

    Un breve comentario, Alberto, al hilo de lo que mencionas de Arnstein y de la transparencia como escalón previo.

    El artículo que se publicará en la revista del CLAD (antes olvidé mencionar que los autores somos Ramírez-Alujas y yo mismo) se trata de reflexionar precisamente sobre la dimiensión "colaborativa/participativa" del gobierno abierto, identificando sus dimensiones más importantes. Se habla del "qué", "quién", "cuándo", "cómo" y "dónde" para caracterizar las distintas formas de "participar".

    Pues bien, aunque la trasparencia se caracteriza en la dimensión "cómo", aparece también mencionada en la dimensión "qué" -que ha sido elaborada a partir del modelo de Arnstein- en la forma del "Acantilado de la transparencia. Así que, como ves... estamos alineados. :-)

    En mi blog es posible leer una versión provisional del artículo:  http://rumboalorien.kyopol.net/edp-dimension-1-intensidad-colaborativa/

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Je, je, se comprueba lo que ya sabíamos: que las definiciones son siempre "definiciones para algo", y que ese "para qué" es lo que estructura la manera en que definimos un objeto. Estoy casi de acuerdo con todos y un poco en desacuerdo con todo :-)

  • Cesar Nicandro Cruz hace 874 días

    Hola de nuevo

    Una visión también sugerente nos la puede dar el libro  clasico de C. Hood y M. Jackson: "La argumentación Administrativa"., util para la operacionalización

    Si estamos de acuerdo (veo que sí en lo básico) respecto de lo que es y de lo que no es gobierno abierto, entonces podemos avanzar en su operacionalización. 

    Si usamos el enfoque de estos autores,  Gobierno Abierto puede entenderse básicamente como "una doctrina administrativa" (que define qués, cómos y quiénes" de la acción administrativa pública. Se trata de una forma particular de hacer las cosas referidas a lo público.

    Existen varias doctrinas administrativas.  Por ello, la definición que propone Alberto es muy acertada en tanto identifica qués, cómos y quiénes. Esta es en mi opinión la mejor forma de operacionalizar el término: definiendo qués, cómos y quiénes de forma tal que identifique qué es gobierno abierto de lo que no es gobierno abierto. En mi opinión esto es el reto, definir es decir que esta dentro de qué esta fuera

    Aquí mis comentarios de la propuesta de definición de Alberto :

    a) "El Gobierno abierto se define como un compuesto de tres elementos -transparencia, participación y colaboración"

    (en vez de compuesto se podría hablar de "doctrina administrativa", algunos le dicen "paradigma", yo hablo de "modo de interacción sociopolítica" parafraseando la definición de Renate Mayntz vinculada al término "governance"). 

    b) "que instaura una manera de gobernar más dialogante"

    (este es un cómo que enfatiza la participación, la escucha activa tal vez y la condición dialógica de la acción pública. Este aspecto de la definición permite caracterizar, a la vez que analizar outputs o sea que OK)

    c) "con mayor equilibrio entre el poder de los gobiernos y de los gobernados"

    (esto es claramente un outcome. Esta parte de la definición puede dar problemas, pues bajo la idea del gobierno abierto, no es el poder en sí mismo el que está en juego. No se cuestiona el poder que tiene el gobierno, se cuestiona la ausencia de transparencia en su ejercicio, la ausencia de espacios de participación y de colaboración, la ausencia de mecanismos de accountability, se cuestiona la implicación del gobierno y su rol como facilitador de la colaboración. La doctrina se orienta a paliar estas deficiencias. Ojo, ello no significa que con el gobierno abierto se transformen efectivamente las relaciones de poder, haciendolas más horizontales o equilibradas) 

    d) "al tiempo que otorga a la ciudadanía un papel corresponsable "
    (un cómo , que da un output, claro OK, enfasis en una participación más sustantiva)

    e) "Los fines pretendidos son la mejora en la toma de decisiones y la implicación de los ciudadanos en la gestión de lo público"

    (este es un qué, output, OK. Aquí cabria escudriñar si éste es el único o más importante de los qués del gobierno abierto)

    f) "a través de un aumento del conocimiento y de la puesta en marcha de innovación pública" 

    (esto es un par de cómos. outputs, OK pero no quedan bastante claros en mi opinión)

    Bueno, creo que es todo

    Saludos a Mila, Pedro, Oscar y Alberto (enhorabuena). Estumulante ejercicio sin duda. Y mil gracias por la oportunidad de participar 

     

     

  • Antonio Ibáñez Pascual hace 874 días

    Un debate más que interesante. La verdad es que poco más tengo que aportar, pero si me permitís una nueva definición que incluye el Qué, Quiénes, Cómo y Para Qué:

    "Gobierno Abierto es la forma de relación entre Administraciones Públicas / Gobiernos y Ciudadanos en las que aquellas informan de forma puntual, clara y precisa a la ciudadanía y la escuchan, tienen en cuenta y tratan de igual a igual para implicarles en la mejor toma de decisiones y gestión de lo público."

    Lo cierto es que tiene equivalencias claras con la definición de Alberto y otras que habéis presentado. Quizá la parte de "tratan de igual a igual" es la que más dudas me provoca acerca de cómo debe expresarse.

    Un saludo a todos.

  • Antonio Díaz Méndez hace 874 días

    !Enhorabuena por el debate!
    He estado todo el rato de "mirón" , porque tampoco tenia nada especialmente novedoso que aportar, pero quiero dejar al menos mi felicitación.
    Creo que Alberto lo ha planteado muy bien, y después con las intervenciones de todos (Pedro, Mila, Rodrigo, Cesar, Oscar, Antonio) y la conducción del propio Alberto se ha ido mejorando... !Chapeau!

    Respecto a lo que planteabas al principio, Alberto, de diferenciar las medidas de transparencia y las de lucha contrala corrupción, me parece también muy pertinene a efectos prácticos.... Y supongo que irá saliendo en otros debates .

    En el actual plan estratégico de Alcobendas, a la estrategia donde incluimos las acciones que tiene que ver con "Gobierno Abierto" , la hemos denominado, de forma "diferenciada", estrategia 3 : "Buen Gobierno, Abierto y Gestión responsable" ...

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Antonio, gracias por tu aporte. Es un poco diferente al resto, lo que da la oportunidad de poner encima de la mesa cuáles son las ambiciones del Gobierno abierto.

    Creo que tu definición, comparada con las otras que se han propuesto, admite un menor grado de devolución de poder. Tal como tú lo expresas, el Gobierno abierto sería una estrategia de comunicación corporativa, con la característica de prever una cierta bidireccionalidad. Cualquier servicio público de los que se reformaron en los años 90, bajo el paradigma del marketing de servicios, cumpliría con tu definición.

    Yo creo que el Gobierno abierto debe ir más allá. Por ejemplo, la información no sólo sería "puntual, clara y precisa", sino también "radical, con datos abiertos y promotora del control social". La participación no sólo supondría que la ciudadanía "sea tenida en cuenta", sino que activaría mecanismos de cocreación y buscaría la corresponsabilidad en la creación del bien público.

    Dicho de otra forma, el Gobierno abierto no se puede dirigir desde un departamento de Gobierno abierto. Es un cambio cultural, comportamental, organizativo que afecta a cada unidad administrativa, y cada una debe encarnarlo.

  • Oscar Cortes hace 874 días

    Es que sólo con un enfoque de reequilibro de poderes se le puede considerar como un enfoque renovador de la gestión pública. Y en ese contexto es por lo que plantea muchas resistencias su implantación tanto en el nivel político como administrativo. No olvidemos que el modelo clásico vigente usa la opacidad, la autosuficiencia y la supremacía moral de la burocracia como instrumentos de poder. La transparencia, el trabajo en red, la humildad y la honestidad necesarias para la colaboración replantean por completo la jerarquía de valores.

    La respuesta ofrecida para intentar acallar la demanda de gobierno abierto sin alterar el contrato social que regula las relaciones ciudadanos-político-burócrata es el "gobierno abierto burocratizado", es decir, incorporar algo de gobierno abierto bajo el prisma del procedimiento y el control de la burocracia, alejándolo además del nivel político donde lo único que se ofrece son medidas estéticas como publicar en PDF el presupuesto o los sueldos oficiales de los altos cargos.

    Dos aportaciones al respecto:

    Ogov, ¿y ahora qué? http://www.i-publica.blogspot.com.es/2014/01/ogov-y-ahora-que.html

    La transparencia burocratizada http://www.i-publica.blogspot.com.es/2013/12/la-transparencia-burocratizada.html

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Retoco la definición inicial un poco:

    El Gobierno abierto se define como un modo de interacción sociopolítica, basado en la transparencia, la rendición de cuentas, la participación y la colaboración, que instaura una manera de gobernar más dialogante, con mayor equilibrio entre el poder de los gobiernos y de los gobernados, al tiempo que reconoce a la ciudadanía un papel corresponsable. Los fines pretendidos son la mejora en la toma de decisiones y la implicación de los ciudadanos en la gestión de lo público, a través de un aumento del conocimiento y de la puesta en marcha de innovación pública.

    Tomadla como work in progress. Creo que voy a plantear otra totalmente nueva, basada en el esquema de César.

  • Cesar Nicandro Cruz hace 874 días

    Hola buenos, días.

    Creo fervientemente que a esta definción le falta un qué: la idea de "creación de Valor público", rescatando a Moore y a Ramírez-Alujas. El gobierno abierto tiene por finalidad esto precisamente, ello complementariamente a la noción de "una mayor equilibrio entre el poder de los gobiernos y los gobernados.

    Aunque pervive en la redacción, no hace explícito el rol del gobierno como actor del gobierno abierto, es decir, "le falta explicar claramente cómo el gobierno hace que el gobierno abierto surja". La idea de "government as a plattform" pesa bastante (o sea, volver a Tapscot), como para no articularla dentro de la definición.

    Bueno, creo que es todo por ahora, y de nuevo gracias Alberto por este estupendo debate.

     

     

  • Mila Gascó hace 874 días

    Buenos días! Y seguimos con el debate.

    Cuatro cosas breves:

    - César (un abrazo desde Barcelona), no sé si estoy de acuerdo con tu definición de outputs/outcomes. Quizá sí en la de outputs pero no en la de imapctos. Creo que el gobierno abierto tiene que reequilibrar el poder pero tiene que ser algo más. Podemos tener el poder muy reequilibrado, ser muy colaborativos y participativos y, sin embargo, tener un gobierno ineficiente o que no consigue aumentar la calidad de vida de los ciudadanos o que no ofrece servicios públicos de calidad a los ciudadanos.

    - Por ello, me gusta que Antonio (Díaz) relacione el gobierno abierto con el buen gobierno y con la gestión responsable. La transparencia, la colaboración y la participación deben llevar a una mejor toma de decisiones (a mejores políticas, a mejores servicios, a una reducción del gasto,...). La apertura per se no consigue esto.

    - Alberto, entiendo que quieras "colar" la innovación :-) Es más, estoy de acuerdo que tiene que estar presente pero creo que la frase que utilizas en tu propuesta de definición está un poco forzada: "puesta en marcha de innovación pública". No puedo darte una alternativa. No la tengo de momento. Lo estoy pensando.

    - Finalmente, Alberto, en tu definición dices "reconoce a la ciudadanía un papel corresponsable". También estoy de acuerdo pero esta manera de verlo implica que el cambio de actitud, de cultura, etc está sólo en el lado del gobierno y de la administración pública. Y no estoy de acuerdo. Hace falta una ciudadanía que reconozca su corresponsabilidad en los asuntos públicos. Hay que dar información, sí, pero hay que querer escucharla; hay que dar espacios de participación, sí, pero hay que querer colaborar en esos espacios. 

    Feliz día!

    Mila

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    César, Mila, os respondo:

    Creación de valor público / innovación pública: para mí es la misma cosa. Quizá quede más claro si cambio el final de la definición para que diga "... a través de un aumento del conocimiento y de su puesta en valor en forma de innovación pública". ¿Te sonaría así menos forzado, Mila? E incluso no tengo ninguna necesidad de que aprezca la palabra "innovación" y la puedo canjear por "creación de valor público" o lo que creamos que sea más oportuno.

    Government as a platform: César, yo no soy tan amigo de ese concepto. Me parece interesante, pero no le concedería centralidad. Estoy abierto a debatirlo.

    Outputs/outcomes y mejores decisiones: coincido con Mila (y con Atonio Díaz) en su preocupación. Por eso el primer fin pretendido es "la mejora en la toma de decisiones". Cambiando "innovación" por "valor público" aún se reforzaría más la idea. 

    Ciudadanía corresponsable: ahí no te entiendo, Mila. Lo del "papel corresponsable" trataba de expresar lo mismo que tú dices. ¿Dónde está el desacuerdo?

     

  • Antonio Ibáñez Pascual hace 874 días

    Alberto, cuando hablaba de informan de forma puntual, clara y precisa a la ciudadanía intentaba referirme a transparencia + open data (por lo de precisa), pero veo que me he quedado a medias ;)

    En lo que se refiere a "ser tenida en cuanta", lo completaba con implicarles en la mejor toma de decisiones y gestión de lo público.

    En cualquier caso, la útlima propuesta que realizas me parece bien, con una puntualización:

    "Los fines pretendidos son la mejora en la toma de decisiones y la implicación de los ciudadanos en la gestión de lo público, a través de un aumento del conocimiento y de la puesta en marcha de innovación pública."

    Yo creo que los fines son "la mejor toma de decisiones y gestión de lo público" y que la implicación de los ciudadanos debe ir en el "a través de". 

    Respecto a la innovación pública, estoy en la misma posición que Mila. 

  • Alberto Ortiz de Zarate hace 874 días

    Antonio, creo que estamos más o menos de acuerdo. Por si acaso, lo digo de otra forma:

    Para mí, los fines pretendidos son dos:

    • Mejores decisiones, que consigan que lo público esté mejor gestionado
    • Implicación de la ciudadanía, que para mí no es un medio, sino un fin en sí mismo.

    Esto es, no hay una manera a priori de señalar cuáles son esas "mejores decisiones", si no introducimos el componente de implicación ciudadana. Por poner un ejemplo, construir un boulevard en Gamonal es una decisión que no puede ser calificada sin tener en cuenta a la ciudadanía. O, en otro sentido, las iniciativas ciudadanas de creación de valor público al margen de la Administración son un fin en sí mismo que hay que valorar.

    Por lo tanto, no serían "mejores decisiones a través de la implicación", sino "mejores decisiones y más implicación". Quizá el "a través" no es una expresión afortunada.

  • Antonio Ibáñez Pascual hace 874 días

    Si queremos que con el Gobierno Abierto el ciudadano se haga corresponsable de las actuaciones de la administración es cierto que la implicación de los ciudadanos debe ser un fin en sí mismo.

    Es decir, de acuerto contigo :) 

Para comentar debe iniciar sesión, o registrarse, si no dispone de cuenta en novagob.

Aliado estratégico:
Logotipo CLAD
Colaboran:
Política Educativa